LAS GATAS CALLEJERAS se esconden bajo contenedores / intentan no encontrar excusas / para arañar tu palmito de hombre / hombre cazador / (Ada Menéndez)

30 de abril de 2011

En el Divino Amore

ZARAGOZA:
Se hace saber que el día 5 de Mayo a las 21,30 en el DIVINO AMORE en Plaza del Carmen Nº 9 hay un CICLO POÉTICO patrocinado por la AAE , la DGA y la cafeteria.

Van a leer poemas los poetas:

Ada Menéndez
Victor Guíu
Mª José Castejón
(acompañada por la guitarra flamenca de Daniel Modrego )
María Dolores Tolosa
Adolfo Burriel

La entrada es libre. Límite el aforo del bar.

25 de abril de 2011

De lunes permanente

Llevo de lunes varias semanas. Es decir, huevona. Tengo pendientes de escribir un prólogo, poemas para un nuevo libro junto a unas amigas, finiquitar el proyecto de poesía erótica, continuar una novelita que tengo medio avanzada, rematar el cuento infantil que debería estar rematado hace un año o más, difundir mis talleres literarios, preparar nuevas documentaciones de los talleres,...y, en cambio, me he puesto a cocinar garbanzos con bacalao, a añadir dos cubos más para el reciclaje de mi basurilla doméstica, a barrer el patio, a colocar flores artificiales en un jarrón, a jugar con el gato, a teclear chorradas en el facebook...y ahora, a escribir esta entrada que no tiene realmente ningún interés. 

El caso es que estoy de lunes desde mediados de diciembre. Me da una pereza monumental ser persona responsable y sólo pienso en qué pondrán en la tele a la noche (porque con la porquería de ADSL que he contratado, no tengo velocidad ni para descargar una peli). Esta Semana Santa pude haber salido mucho más de lo que salí, aunque reconozco que si a la pereza se le une el mal tiempo...apaga y vámonos. Y lo cierto es que me siento muy feliz. Pero que muy feliz y tranquila como en mucho tiempo no me encontraba. Porque me siento totalmente dueña de mi tiempo libre (y del ocupado). Y porque me permito el lujo (aunque quizás no debiera) de administrar ese tiempo como me da la real gana. Además, sé que cuando llegue el momento de hacerme mayor, seré tan responsable como la que más.

Y ahora, mientras dejo todas esas tareas pendientes para cuando deje de ser lunes, me marcho al sofá a zapear un poco. A ver si arreglo el mundo en posición horizontal, como los grandes.

24 de abril de 2011

Se acabó el frotar (por la gorra)

Hace ya tiempo, planteé en mi primer blog (que ahora tengo cerrado) la cuestión de los recitales gratuitos por parte de los poetas. Me posicioné claramente al respecto y hoy en día he tomado una decisión: se acabó el ir siempre por la gorra a todas partes. Es decir, exceptuando promociones de mis libros o recitales a los que soy invitada por parte de amigos/as, intentaré en la medida de lo posible que mi trabajo también se valore económicamente, al igual que ocurre con otros artistas como cantautores, monologuistas, etc. Y ahora me argumento:

En su momento, cuando escribí sobre esto en mi anterior blog, hubo opiniones para todos los gustos (lo cual estuvo bastante bien porque, al menos, se inició un interesante debate) y hubo quien respondió que los músicos cobran porque ensayan previamente, trasladan instrumentos, invierten dinero en esos instrumentos, etc. También hubo quien dijo que sólo cobraría por aquellos recitales muy preparados, con performance de por medio o similares. Pues bien, yo no pienso así. Creo que el poeta, al igual que un monologuista, un cantautor, una banda, un actor, etc., tiene tanto derecho como el que más a cobrar por todo el tiempo que ha invertido en escribir sus textos, su obra, en publicar sus libros, etc. A mí no me salen los poemas en cinco minutos ni en cinco días, cualquiera de mis libros ha sido escrito durante meses, tras jornadas maratonianas en mi escritorio, es decir, que hay detrás un trabajo lo suficientemente laborioso como para que se valore también económicamente, al igual que se valora el del cantautor, actor, monologuista, mago, etc. Se trata de reconocer tu trabajo, tu esfuerzo, tu arte. Y se trata de reconocerlo no sólo con palabras o comprando el libro, sino también pagando una entrada, aunque ésta sea simbólica, porque ya llega un momento en el que los poetas generamos negocio tanto a editores, como a dueños de garitos, librerías y demás, y el poeta casi nunca se lleva nada de nada a no ser que venda algún libro durante el evento. Creo que la balanza está algo descompensada y se trata de equilibrarla en la medida que sea posible. 

En mi caso particular, he recorrido miles de kilómetros de acá para allá con mis libros bajo el brazo (y me alegro de haberlo hecho, oigan) y excepto en casos muy contados, siempre he corrido con la totalidad de los gastos de desplazamiento, alojamiento, etc. Así que también he decidido que a pocos sitios más voy a ir por la jeta, cuando se trate de desplazarme fuera de mi Comunidad. Y cuando se trate de recitales dentro de mi localidad, intentaré cobrar una entrada simbólica por el evento o, quizás, pasar aunque sea la gorra con máxima elegancia, dignidad y divertimento. Que digo yo que por pagar un par de euros al autor, el público no se va a arruinar y es una bonita forma de decir "tu trabajo lo vale", al igual que esa misma persona del público pagaría por escuchar un monólogo en un bar de pinchos, o a un cantautor que se lleva su guitarra y sus versos.

De hecho, siempre he planteado la misma pregunta: ¿Qué nos diferencia a un poeta de un cantautor o un monologuista, incluso no siendo profesionales estos últimos? ¿El trabajo, bajo mi humilde opinión, no es bastante similar? ¿Acaso todos no invertimos las mismas horas en construir versos, letras? Yo no compongo música, pero sí poemas. Y el arte, es siempre arte. Bajo mi humilde opinión, insisto, no hay artes de primera y artes de segunda. Y todos deberíamos ser medidos con la misma vara. No unos sí, y otros no. 

En fin, ahí lo dejo. El 21 de mayo compartiré cartel con un grupo de amigos poetas y hemos decidido, de forma consensuada, pasar la gorra y con el dinerito recaudado, tomarnos unas cañas a la salud de la poesía (que, por cierto, los garitos la inmensa mayoría de las veces ni te invitan a una cañita hayan hecho mucha o poca caja con tu poesía). 

Yo propongo que los dueños de estos garitos especializados en literatura, cada vez más de moda, ya que generan ciertos beneficios gracias a la poesía, compartan un porcentaje equis con los autores, o que faciliten el cobro simbólico de una entrada al público, o qué menos que invitar a una cañita (que todo esto ya lo hacen con los monologuistas, por ejemplo). Creo que es sólo falta de costumbre el darse cuenta de que el poeta también necesita un valor económico por su trabajo y tiempo. Y la culpa, antes que de nadie, es nuestra, de los propios poetas, por no haber solicitado o exigido nunca una contraprestación económica, por habernos acostumbrado a ir de "pobrecitos" para que nos dejen recitar en este sitio o en aquel otro como si nos estuviesen haciendo un favor (que nos lo estaban haciendo, lo sé, pero también nosotros a ellos convocando a consumidores de cervezas y cafés y ahí es donde se descompensa la balanza), por no empezar a valorarnos entre nosotros mismos. Sé que hoy en día hay muchos locales que sí valoran nuestro trabajo y que, de hecho, especializan su oferta de ocio en función de nuestras presentaciones de libros, recitales, ciclos literarios, etc., pero muchos de estos mismos locales todavía no nos han propuesto el cobrar una pequeña entrada o similares. También sé que no están los tiempos como para tirar la casa por la ventana, pero insisto en que un par de euritos no arruina a nadie y los monologuistas, que yo sepa, siguen cobrando por actuar en el bar de pinchos de toda la vida mientras dan cenas.

Así que ya lo saben. Cuando me vean pasar la gorra después de un recital, que no les coja por sorpresa y piensen que con esos euritos están dando valor a esos versos que dicen haberles gustado tanto. Y si no, pues háganse los despistados cuando vean venir la gorra o hagan como que les llama por teléfono alguien justo en ese instante. Que a mí no me va a molestar, lo prometo.

23 de abril de 2011

Una Canguro de Cuento para tus peques

Zaragoza y alrededores

Esta nueva propuesta, combina las labores de canguro con un taller literario específico para la edad del niño o niña a cuidar, por parte de una profesional de la Enseñanza Infantil y Primaria con amplia experiencia en el cuidado de niños/as y actividades literarias como autora.

  • Ciclo total del servicio:
  1. Recogida al colegio (sólo a partir de las 17.00h.)
  2. Preparar y dar la merienda.
  3. Taller literario (cuentacuentos, comprensión de textos, alfabetización, lecturas, etc.)
  4. Juegos literarios a través de dinámicas muy divertidas y disfraces de cuentos
  5. Baño del niño/a.
  6. Preparar y dar la cena.
  7. Iniciación al sueño con la lectura de un cuento.
  • El servicio de Canguro de Cuento, se personaliza de forma acorde a las necesidades de la familia y el niño/a. De tal forma que el servicio puede comprender la totalidad del ciclo ofertado, o sólo parte de él en función del horario pactado y duración del servicio.
  • Las actividades se realizarán de forma prioritaria al aire libre (piscina si es verano, parques infantiles, paseos, etc.). Cuando el tiempo no lo permita o bien por exceso de calor o frío, lluvia, etc., se realizarán en el domicilio del peque.
  • Los costes generados por desplazamientos en transporte público o privado, preparación de meriendas y/o cenas, entradas a piscinas, etc., correrán en su totalidad a cargo de los adultos responsables de los peques.
  • Canguro de Cuento dispone de vehículo propio para los desplazamientos con el peque (gasolina a cargo de la familia).

PRECIOS
10€ la hora suelta.
Por varias horas a la semana, a negociar con la familia.

MÁS INFO

19 de abril de 2011

Ahora

foto realizada por Yolanda Sáenz de Tejada (Viladecans, abril 2011)

He querido tanto a todos
que ahora
que no quiero a nadie
sólo tengo espacio
para quererme a mí
sola
sin la compañía
de quienes aman
volcando su reloj de arena
sobre mi tiempo vacío de soporte.

"Te lo verso a la cara", Groenlandia Ediciones, 2010. Descarga gratuita pinchando AQUÍ.

18 de abril de 2011

Mis próximas fechas:

5 de mayo. Divino Amore, en la Plaza del Carmen 9, a las 21.30h. Zaragoza.
7 de mayo. Bóveda Albergue Comendador, en Calle Predicadores 70, a las 20.00h. Zaragoza.
15 de mayo. Museo de Calatayud, a las 12.00h.
7 de junio. Presentación de "La mujer anochecía", por Fran Picón y Fernando Sarría. Fnac de Zaragoza.

14 de abril de 2011

Reseña sobre La Mujer Anochecía, por Manuel Cara Tinto.

Reseña de Manuel Cara Tinto

"Interesante paso emocional entre escalas de emociones, entre lo vivido, lo sentido y lo no concluido, que termina siendo catarsis si se transforman los sentidos vividos, ¿podremos? o quedará en intento de expresión ansiando percibir lo ya sentido, reflexión perpetua del conocimiento es reconocer su forma por sí misma, o por deducción de un tercero, que será forma con comprensión y entendimiento."

Para leer la reseña original, pinchad AQUÍ.

11 de abril de 2011

Mil Cretinos, de Quim Monzó.

Estoy leyendo el libro de relatos -magnífico- "Mil Cretinos", de Quim Monzó (Ediciones Anagrama). Dentro de este libro hay cuentos realmente impactantes e irónicos, pero quizás por mi momento personal actual, uno de los que más me ha impresionado es el de "Sábado", en el que la mujer protagonista se despoja de forma desquiciada de todos aquellos recuerdos que aún conserva de un hombre que ha estado en su vida.

AVISO IMPORTANTE: en el siguiente extracto del relato, hay SPOILER correspondiente a la parte final del cuento.

"Cuando el yeso de todas las paredes queda a la vista, barre la pintura arrancada, la mete en dieciséis bolsas y-tras haberse peinado el polvo que le ha quedado en el pelo, quitado el delantal y puesto la chaqueta- baja las dieciséis bolsas hasta cerca del contenedor. Se sacude las manos, va hasta la cafetería de la calle Balmes y, como vuelve a estar abierta, se toma un café con leche, tres donuts y una copita de anís. Vuelve a casa, se quita la chaqueta, se pone el delantal, se sienta en un rincón, mira las paredes desnudas, el techo, el suelo. Ahora ya es de día y poco a poco la claridad llena las habitaciones. Es sábado y por eso todavía reina el silencio en todas partes. En la escalera, en los otros pisos, en la calle. Casi todo el mundo debe de dormir todavía. Se lleva las manos al bolsillo del delantal y juega con las tijeras. Las saca y, con la punta más punzante, se pincha en la piel del dedo pulgar de la mano izquierda, muy cerca de la uña, y, cuando finalmente consigue hacer una incisión, deja las tijeras y con la mano derecha se va arrancando poco a poco la piel. De vez en cuando se detiene y se seca la sangre con el delantal."

Extraído del cuento "Sábado", de Quim Monzó. Mil Cretinos. Ediciones Anagrama.

10 de abril de 2011

No hubo un Camden Town para nosotros

No hemos comprado discos en Camden Town
ni hemos usado gafas 3D en un cine de verano
jamás llegamos a compartir un plato de humus en Malasaña
o una risa por vernos caer en patines

                                            demasiado
No hemos hecho nunca nada                 divertido
                                         demasiado                      
como para echarnos ahora                 de menos

Ada Menéndez. Inédito.

transferenZias

Vilapoética 2011

Quiero dar las gracias a Noemí Trujillo por haber organizado un maratón poético como el de Vilapoética (en Viladecans) y por haber hecho de este pasado sábado un día inolvidable.

Fui acompañada por mi amiga y poeta Eva Márquez, a la que quiero muchísimo y le doy también las gracias a ella por sujetarme los huracanes que se me arremolinan en algunas ocasiones. Fuimos a Vilapoética no sólo para participar en la ponencia a la que estaba convocada, sino también para disfrutar de la compañía de grandes amigos/as (Yolanda Sáenz de Tejada, Santiago Tena, María Monjas y otros muchos/as más) y para desintoxicarnos juntas de nuestras asignaturas pendientes. Un fin de semana perfecto.

Cuelgo aquí algunas fotos del fin de semana, realizadas por Eva Márquez (Evita, te quiero un egg pero de los grandes):






7 de abril de 2011

On the road: Viladecans

Y aquí estoy, haciendo otra vez la maletina para marcharme el fin de semana a un evento poético. Ahora toca Viladecans, gracias a la organización del Festival Vilapoética, rumbo directo junto a mi adoradísima amiga Eva Márquez. Nos vamos en plan Thelma y Louise, pero sin final trágico y con un coche menos cool. Ah, y sin Brad Pitt haciendo dedo (aunque nunca se sabe qué te puede deparar la carretera). Voy, vamos, con muchas ganas. De compartir kilómetros y horas para charlar, para ponernos al día, para marujear del submundo poético, para llorar por la pérdida de Zuñi...para nosotras con nosotras y la poesía.

Y para reírnos a mandíbula partida. Para reírnos, para reírnos, para reírnos...para reírnos de todo, que buena falta nos hace.

En la Feria del Libro de Madrid, 2010.

4 de abril de 2011

Zuñi, te quiero tanto...

Estoy en estado de shock...esta mañana me encontré con una llamada perdida de Nares en mi móvil, pero no podía ni imaginarme el motivo de esa llamada...he llegado a casa no hace ni media hora, como de costumbre, he encendido el ordenador y he leído correos y fuentes de los blogs que sigo...y así me he enterado. De esta forma tan frívola, por internet, que alguien a quien yo apreciaba y quería realmente, se nos ha ido y no volveré a ver nunca más...Joder, Zuñi, yo te quería tanto...Yo ni siquiera conocía que estaba malito y esta noticia me ha cogido tan desprevenida y tan lejos de Madrid...No recuerdo cuándo fue la última vez que le vi, pero estoy segura que no fue hace tanto tiempo, y probablemente sería en Los Diablos Azules o en el Entrelíneas, durante algún recital o presentación de libro, me lo habré encontrado charlando animadamente con todo el mundo, siempre sonriendo aunque no tuviera muchas ganas de hacerlo, dándome un abrazo nada más verme, conspirando eventos conjuntos...Tengo tantísimas ganas de llorar...he llorado con Nares, con Eva, con mi madre...y aún no he parado. Y lo que más me jode es estar tan lejos de Madrid para poder acercarme y dar el pésame en persona, no haberme podido despedir de él, no haber podido decirle nunca cuánto le apreciaba...Ay, Zuñi, cuánto te echaré de menos...siempre supiste entenderme, apoyarme, escucharme...eras de los mejores tipos que pude encontrarme en Madrid...¿Pero por qué has tenido que dejarnos?

Sé que tengo por ahí fotos con él más bonitas que ésta, pero ahora mismo sólo quiero escribirle esta entrada a modo de homenaje, ya que no puedo hacer mucho más desde tanta distancia...Dice mi madre que le escriba unos versos, pero ahora mismo no puedo, sólo puedo echarle de menos y lanzarle desde aquí todo mi cariño a él y a su familia. Siempre, siempre te echaré de menos, Zuñi. Perdóname por no haberme podido despedir de ti. Ojalá te hubiera dicho en persona cuánto te quería, cuánto te quiero. 


3 de abril de 2011

La noche en Graus

Ayer noche viví una de las más gratificantes y emocionantes que he tenido en muchísimo tiempo. Todo gracias a Carlos Bozalongo, quien me invitó a participar durante la segunda edición de Poesía en el Dintel, en Graus. Tuve el placer de conocer personalmente a grandes personas y poetas de estas tierras aragonesas, trayéndome nuevos y estupendos amigos/as de allí. También quiero agradecer desde aquí la hospitalidad que me proporcionaron Luigi y Mariluz, alojándome en su preciosísima casa de Aler, cuyas vistas son inolvidables y dormir en una de sus habitaciones es todo un lujo, teniendo al Pirineo al otro lado de las ventanas (no se me ocurre mejor despertar). La noche poética fue grandiosa en todos los aspectos, se hizo muy amena y heterogénea, enriquecedora, divertida...cuánto arte en Aragón! Además, tuvimos la enorme suerte de contar con la colaboración de grandes músicos de jazz mientras leíamos los poetas, resultando la noche totalmente mágica y emotiva. He regresado a casa llena de energía y positivismo, reafirmándome en que el trasladar mi residencia a Zaragoza es de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Dejo aquí algunas fotos de la noche (realizadas por diferentes asistentes):
















2 de abril de 2011

Me gusta Zaragoza. Me gusta mi casa. Me gusto yo.

Realmente me encuentro cada vez más feliz en Zaragoza. Los comienzos fueron duros. Muchos años viviendo en Madrid como para olvidarme de esa ciudad en tan poco tiempo. Pero, una vez superada esa primera etapa de adaptación, ahora mismo por fin estoy disfrutando del cambio (por otra parte, tan esperado y necesario). Aquí me estoy encontrando con personas estupendas, me encanta cruzar el Ebro y observar la majestuosidad del Pilar cada mañana cuando voy al trabajo en autobús. Pasear por sus diversos parques, envidiar a los ciclistas que circulan por el anillo verde, poder pagar una renta de alquiler por un piso de dos habitaciones y patio de 20 m. al mismo precio que una habitación de Madrid...En fin, que aquí se está muy bien y cada vez estoy mejor. Hacía muchos años que no me sentía tan tranquila y centrada como ahora. Por primera vez en mucho tiempo, me regodeo en la felicidad que supone vivir sola, sin nadie que te diga qué televisión se puede o no se puede ver o qué música se puede o no se puede escuchar, sin discusiones por quién tiene la razón porque siempre quiere tener la razón esa otra persona, sin exigencias, sin parásitos que no dan un palo al agua, sin gilipolleces ególatras y vanidosas, sin desprecios, sin menosprecios porque lo suyo es siempre mejor que lo tuyo, sin mentiras, sin fantasmadas, sin promesas que siempre se lleva el viento, sin una persona dinamitando tu autoestima porque es el único recurso que tiene para aumentar la suya propia.

Sin nadie que no necesitas a tu lado porque no te merece.

Pero de todo se aprende, y yo bien he aprendido una lección más. Porque la letra, con sangre entra.

Me gusta Zaragoza y me gusta su gente. Y sus parques. Y su luz. Y su agua. Y mi patio. Y mi autonomía. Y mi fuerza.

Y el silencio. Y la paz. Y la tranquilidad. Y la República Independiente de mi casa.

Me gustáis vosotros/as, que sois mis amigos/as. Me gustan vuestras visitas porque mi casa es vuestra casa. Esté en Zaragoza o en Madrid.

Me gusto yo, cuando sé decir "hasta aquí hemos llegado".