LAS GATAS CALLEJERAS se esconden bajo contenedores / intentan no encontrar excusas / para arañar tu palmito de hombre / hombre cazador / (Ada Menéndez)

26 de junio de 2012

Simplemente, como Sabines.

Hace mucho tiempo que no me preocupo por este blog. Tampoco me estoy conectando al facebook (principalmente porque tengo el pc fastidiado). Desde el pasado verano no escribo apenas ni un solo verso (excepto una carta de amor que regalé por el cumpleaños de una persona muy especial). Sólo estoy participando y yendo a los eventos que me invitan algunos amigos/as del mundillo poético. Y este año he publicado algunos inéditos en antologías pero gracias a que aún queda por ahí alguien que se acuerda de mí y de mis versos ("Poética Armilar", de Ediciones LápizCero. "Poker de Reinas II", Origami Ediciones. ). Resumiendo, que la Ada poética anda muy desaparecida en combate. Pero, debo decir, que de forma totalmente voluntaria y diría que muy buscada y necesaria. Este "kit-kat" me ha venido muy bien para centrarme en mi nueva ciudad y renovarme. Venía algo quemada de Madrid y todas las locuras experimentadas en los últimos años (sobre todo a nivel emocional). También estaba bastante agotada de los poetas...debo reconocerlo...tanto recital por acá y por allá...rencillas personales...críticas...exponerme como me exponía con la camisa rota...no sé, creo que todo eso terminó por extenuarme y necesitaba un parón para pensar y reflexionar con calma.

¡Ostras, y me ha venido de miedo! Aquí estoy ahora. Rodeada de buenos amigos/as, con personas que me quieren y aceptan tal como soy, con nuevos proyectos personales y profesionales, descansada y revitaminada. Y enamorada. Pero esta vez, os lo juro, es de verdad. Tengo al mejor hombre que se puede desear a mi lado. No sé qué habré hecho tan bien en mi otra vida para haberme merecido este premio. Ah, y me he vuelto una cocinitas. Me he pasado todo el invierno haciendo cocidos, por fin aprendí a hacer auténtica fabada asturiana, solomillo ibérico con salsa de manzana, lubina al horno...y también soy una experta en bizcochos de mantequilla en molde de silicona con forma de corazón (hago uno todos los domingos para los amigos que vienen a visitarnos entre semana, a charlar un ratillo o a picotear algo en la terraza que tenemos rodeada de plantas, tomando lambrusco fresquito o el vino que nos vende la china de al lado). La verdad es que en mi casa se está muy bien. Y más ahora que somos dos y un gato.

Tengo en mente, por fin, la idea del que espero será mi próximo libro. Me gustaría volver a editar algo para el próximo año, aunque esta vez me importará un pepito si lo que escribo irá a algún sitio o no. He aprendido muchas cosas en este último año y medio, y una de ellas es que yo no soy poeta. Sólo soy una peatona. Y a las peatonas lo que más nos gusta hacer es, simplemente, andar. Simplemente.

Simplemente.

;)